miércoles, marzo 28, 2007

El cambio de hora

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¡Vaya con el reloj y el cambio de hora!

Llego tarde a todos sitios porque creo que es más pronto de lo que es.

Me engaña la luz: por las mañanas creo que es más temprano y no le hago caso al despertador, por la tarde, aún mirando la hora no termino de creer que sea la que marca y al final siempre tengo que salir corriendo.

¿A ti te pasa lo mismo?


miércoles, marzo 21, 2007

Después de...

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"Después de la sequía, quizá vuelva a llover”, o eso espero.

Me gustaría que lo hiciera y volver a escribir y publicar, pero estoy algo obtusa, sigo un poco agobiada, aunque ya menos, y no se me ocurre mucho nuevo.


Últimamente, mi jefa “me quiere”, y eso conlleva que me esté dando más trabajo y dejando trabajar, creo que no le resulta fácil hacerlo, pero lo está haciendo y estoy que no paro. No sé si “me quiere” porque “quiere” menos a otr@s, o “me quiere” porque se ha dado cuenta de que le resuelvo bastantes cosas en menos tiempo de lo que piensa y todavía no me ha cogido en un “renuncio” (que no estoy muy segura de que no sea lo que está buscando, pero, de momento, me estoy librando)

Mi jefa es pasional y, en una “relación normal”, lo mismo te odia, que te quiere. Malo es que te “odie” siempre porque entonces su pasión la lleva a intentar de alguna forma, “hacerte la vida imposible”. Si estás dentro de la relación normal, es mejor esperar a que cambie “su pasión”.

Y eso es lo que he estado haciendo durante unos meses, hoy te quiero, mañana no, pero intentando estar dentro de la relación normal y ahora he pasado a que, de momento, “me quiera”. ¿Es bueno? Mejor amor que odio, para todo en la vida, pero en estos casos hay que saber y estar preparado para cualquier cambio.

Es bueno saberlo.

Por otro lado, se avecinan cambios para el curso que viene de mi adolescente favorito. Vamos casi a olvidarnos de estos dos años casi perdidos y a dar un paso atrás, para ver si, con el cambio, conseguimos (él y yo, claro) que de un paso adelante, cambie el chip ¡ya! y empiece a pensar un poco en positivo y a centrarse, que falta le hace.

Y también con ese tema, estoy que no paro porque mientras él se supone que sigue “estudiando” y va a clase, yo hago gestiones y llamo y voy y vengo recogiendo información para que no se pase ningún plazo.

¿Qué lo tenía que hacer él? Pues que sí, para que nos vamos a engañar, pero todas las gestiones son por la mañana y prefiero que siga yendo al instituto a ver si es posible que saque algo y yo las puedo ir haciendo sin más problemas.

Eso sí, las decisiones son suyas, que no es poco.

Hace un par de días, me contaba que el padre de una amiga suya, le había dicho a su hija, que confiaba en él porque se le veía un chico responsable, deportista, que no bebía, fumaba, etc, etc. ¡Estaba contento! Y a mí, eso también me gusta, claro.

Le falta el “hervor” de sus estudios y de enterarse de que tiene que cambiar pensando un poco en lo que será o pueda ser “su futuro”, que así no va nada bien.

Qué claro lo tengo ¿verdad?
¡Qué difícil es ver pasar el tiempo sin que nada cambie y mejore!